Antiguamente la electricidad era considerada como magia, como un hechizo, algo desconocido que tenía propiedades extrañas.


Si bien hoy en día, gracias a la ciencia, se pueden explicar los fenómenos eléctricos, como los rayos o la electricidad estática, estos siguen teniendo cierto componente mágico.
En todo caso la electricidad es la forma de energía que con más presencia en nuestra vida diaria. Además gracias a la ciencia y a la tecnología podemos generar electricidad y aprovecharla para facilitarnos la vida.
¿Os podríais imaginar nuestro día a día sin los aparatos y máquinas eléctricas que nos facilitan innumerables tareas y procesos?
Estamos muy acostumbrados y acostumbradas a que sea muy sencillo iluminar una habitación, cocinar nuestros alimentos, aspirar la casa, utilizar un móvil, escuchar música, planchar el pelo, utilizando aparatos que funcionan con electricidad.

Pero para hacer todas esas cosas tenemos que producir energía eléctrica, y para ello seguimos utilizando, principalmente, combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo o el gas, y esto produce gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático y perjudiciales para las personas y el medioambiente. Así que debemos de utilizar energías renovables (eólica, solar, hidráulica...) para producir electricidad.


Por otro lado también tenemos que mejorar la eficiencia energética, controlando mejor la electricidad y mejorando nuestros hábitos de consumo. Por ejemplo:
- Apagando las luces cuando no sea necesario.
- Utilizando elementos que nos permitan controlar la electricidad de forma precisa.
- Utilizando una regleta para apagar del todo los aparatos que no estamos empleando.
- Decantarnos por electrodomésticos de mayor Eficiencia Energética - Clase A/B/C/D/E/F.
- Haciendo que la iluminación se encienda sólo cuando sea de noche.
De esta manera, podremos contribuir a los ODS 2030 (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la ONU, concretamente al objetivo ODS_7 (Energía asequible y no contaminante) y al objetivo ODS_11 (Comunidades y ciudades sostenibles).
En las ciudades y pueblos existen un montón de espacios públicos que utilizan electricidad: parques, calles, edificios públicos, transporte… por lo que sería importante que lo hicieran con criterios de eficiencia y que originasen la menor contaminación posible.
Así que os proponemos proporcionarle un poco de magia a alguno de los proyectos realizados durante el curso (estructuras o mecanismos), a través de la electricidad, controlándola de forma eficiente y generarándola de forma respetuosa con el medioambiente.
Antiguamente la electricidad se consideraba magia.
La ciencia nos permite explicar los fenómenos eléctricos.
La electricidad es la forma de energía que está más presente en nuestra vida diaria.
Por ejemplo: iluminar una habitación, utilizar un móvil, escuchar música o planchar el pelo.
Para producir energía eléctrica seguimos utilizando combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo o el gas.
Los combustibles fósiles presentan muchos inconvenientes para para las personas y el medioambiente.
Usando energías renovables (eólica, solar, hidráulica, etc.) para producir electricidad mejoramos estos efectos perjudiciales.
Para contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de la Organización de Naciones Unidas debemos mejorar la eficiencia energética.
Podéis darle un poco de magia a alguno de los proyectos realizados durante el curso a través de la electricidad.