Es bastante habitual que el público se quede intrigado con los trucos de magia y siempre pasa alguna persona por la caseta de información a preguntar. Es el caso de Alicia, que nos contó que el mago le había dicho: “Piensa un número, súmale 7, multiplica el resultado por 2, réstale 10 y réstale el número. Dime qué te sale”. Alicia dijo 9, a lo que el mago contestó: “El número que pensaste es 5”.
Después de eso, Alicia no podía pensar en nada más que en el truco que usó el mago para adivinar su número. ¿Cómo lo supo el mago?
Como no conocemos el número que pensó Alicia, es una incógnita y podemos llamarle, por ejemplo, n. A partir del resultado que le dio Alicia al mago, el número 9, podemos ir componiendo los cálculos que dan ese resultado. Cuando tengas que usar el número que ha pensado Alicia, escribe n.