Para que vuestro mensaje logre un verdadero impacto, la campaña debe construirse a distintos niveles textuales y creativos, aprovechando todo el potencial que tengáis a vuestro alcance. Podéis afrontar este proyecto combinando diferentes formatos. Vuestro equipo tiene libertad para explorar estas herramientas y decidir cuáles son los canales más eficaces para hacer llegar vuestra idea al público de hoy en día.
Póster visual
¿Por qué no algo gráfico que consiga captar la atención de manera inmediata? Este tipo de pósteres suelen combinar una frase breve, pegadiza y muy poderosa (el eslogan) con una composición visual llamativa que resuma la esencia de vuestro mensaje en un solo vistazo.
Podéis jugar con tipografías, colores que transmitan emociones fuertes, o buscar imágenes y símbolos universales que representen la igualdad y la ruptura de barreras.
Manifiestos
¿Se os da bien jugar con las palabras y argumentar para convencer a los demás? Un manifiesto es el texto ideal para exponer vuestras ideas y reivindicaciones de forma clara y contundente.
Como inspiración, podríais estructurarlo como un "decálogo" (una lista de diez normas o derechos innegociables para vuestra generación), o redactar una carta abierta, rebelde y emotiva, dirigida a quienes todavía se empeñan en juzgar y poner etiquetas a los demás.
Campaña para redes sociales
Si dominas el lenguaje visual de las redes y sabes cómo hacer que alguien no deje de deslizar la pantalla, esta puede ser una buena opción.
Podéis diseñar una serie de publicaciones gráficas secuenciadas. Cada diapositiva puede servir para desmontar un prejuicio diferente, contar brevemente la historia de alguien que luchó por su identidad o dar pequeños consejos (tips) para fomentar la empatía en el instituto.
Vídeos con mensaje
Sería también interesante grabar un vídeo: ponerse detrás (y delante) de la cámara para crear algo con mucho ritmo.
Por ejemplo, los anuncios cortos son perfectos para lograr un impacto emocional directo. Pero también puede funcionar muy bien una pieza con estilo cinematográfico, o un montaje rápido pensado para redes sociales.
Cuñas de radio o micropódcasts
¿Por qué no utilizar el poder de la voz, los silencios y los efectos sonoros?
Una cuña publicitaria (un anuncio de audio breve) es un reto creativo genial que apela directamente a la imaginación de quien escucha. También, grabar una entrevista ficticia, por ejemplo, haciendo de periodistas que viajan en el tiempo para hablar con alguna escritora de la generación del 27, o incluso atreveros a entrevistar a la propia "Libertad" o a la "Censura" personificadas.
Fanzines o minirrevistas
Un fanzine es una publicación en papel (o digital) perfecta para gritar vuestro mensaje al mundo de forma artística.
En él podéis crear páginas que combinen poemas cortos, reflexiones sobre los derechos humanos, ilustraciones hechas a mano y frases inspiradoras de la generación del 27. ¡Aquí cabe todo!
Merchandising con mensaje
¿Os imagináis que vuestra campaña publicitaria se pudiera llevar puesta? Diseñar una línea de productos os obligará a ser extremadamente concisos y directos.
Deberéis crear un logotipo, un icono visual muy sencillo o una frase de apenas tres palabras que funcione como un escudo, algo que cualquier persona querría llevar por la calle para defender sus derechos y mostrarse tal y como es.