Puertas abiertas

Cuenta la leyenda que, cierta vez, Zeus y su hijo Hermes decidieron disfrazarse con ropas rotas y aspecto descuidado para comprobar la generosidad de la humanidad, pero en su intento nadie entre los mortales les dio cobijo, salvo una pareja de ancianos: Baucis y Filemón, que vivían en una humilde cabaña. Pese a su pobreza, recibieron a los extranjeros sin juzgar su aspecto invitándolos a pasar, a acomodarse, a conversar, a comer lo poco que tenían. Los dioses, agradecidos, decidieron entonces convertir en un templo dorado y resplandeciente el pobre hogar de los generosos y hospitalarios Baucis y Filemón que, tras años de felicidad, morirían juntos y se convertirían en dos árboles entrelazados para siempre.
Han pasado muchos siglos desde esta historia. Ahora, en este siglo XXI, no serán Zeus y Hermes vuestros invitados, pero no hay duda que recibiréis con los brazos abiertos al alumnado de intercambio que os visitará y, por supuesto, también a esas compañeras y compañeros que llegan nuevos al centro y necesitan no perderse. Sin duda, tendréis que ayudarles a que se adapten cuanto antes y hacerles sentir como en casa. Pero, ¿cómo?, ¿con qué?
Lectura facilitada
Existe una leyenda sobre Zeus y su hijo Hermes.
Zeus y Hermes querían comprobar la generosidad de las personas.
Se disfrazan con ropa rota y aspecto pobre.
Piden ayuda a los hombres.
Nadie les deja entrar en sus casas.
Solo una pareja de ancianos les ayuda.
La pareja se llama Baucis y Filemón.
Baucis y Filemón son muy pobres.
Los ancianos comparten todo con Zeus y Hermes sin juzgarlos.
Comparten su cabaña, su comida y charlan con ellos.
Los dioses, agradecidos, convierten la cabaña en un templo dorado.
Baucis y Filemón viven felices muchos años.
Mueren juntos y se transforman en dos árboles unidos.
Esta historia pasó hace muchos siglos.
Ahora, en el siglo XXI, llegan alumnos y alumnas de intercambio.
También llega alumnado nuevo a vuestro centro.
Estas personas necesitan ayuda.
Vosotros y vosotras podéis ayudarles a adaptarse.
Podéis hacerles sentir como en casa.
Ahora pensad:
¿Cómo podéis ayudar?
¿Con qué podéis ayudar?
