El cantar de mio Cid.


El cantar de mio Cid relata azañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del caballero castellano Rodrigo Díaz de Vivar el Campeador. Se cree que fue compuesta en torno al año 1200.

Está considerada como la primera obra poética extensa de la literatura española. Consta de 3735 versos de extensión variable aunque predominan los de catorce, quince y dieciséis sílabas.

Se desconoce su título original aunque probablemente se llamaría “gesta” o “cantar”.

Cuenta el complejo proceso de recuperación de la honra perdida por el héroe lo que acaba dando al personaje una honra mayor. La primera parte, llamado primer cantar o “Cantar del destierro”, empieza con el destierro del Cid debido a las mentiras en las que se le acusaba de quedarse con los tributos que había ido a recaudar a Sevilla; la confiscación de sus bienes en Vivar. Para recuperar su honra ante el rey, acompañado de sus fieles, empieza una campaña militar en tierras no cristianas. En cada conquista y victoria envía una parte del botín al rey, a pesar de no estar obligado al ser desterrado, pretendiendo así el perdón real.

Lo siguen después el segundo cantar, que lleva por título “Cantar de las bodas de las hijas del Cid”, y el tercer cantar conocido como el “Cantar de la afrenta de Corpes”. El poema finaliza con la honra del Cid en el punto más alto.