Por ejemplo para representar el número 30 en su mano izquierda se fijarían en dos dedos (6 falanges) mientras que en la derecha extenderían dos dedos (cada uno equivale a 12. 2 x 12 =24). 24 de la mano derecha y 6 de la izquierda harían los treinta.
Con este sistema la cantidad más grande que podrían representar eran con los cuatro dedos de la mano izquierda (12) y los cuatro dedos de la mano derecha (4x12=48) 12 + 48 = 60.
Posteriormente los babilonios tomaron este sistema de los sumerios, los babilonios dominaban bastante la astronomía por lo que este sistema, llamado sexagesimal, pasó a ser la base de todos sus cálculos. Así mismo el año en el Creciente Fértil (zona ocupada por Mesopotamia, Asiria, Siria y el Alto y Bajo Egipto) tenía 360 días (6 veces 60) al igual que el círculo que estaba dividido en 360 grados en le que cada grado correspondía a un dios. La estrecha relación que en aquella época había entre religión y ciencia hizo que el sistema sexagesimal se asentase aún más.
Posteriormente los árabes emplearon el sistema sexagesimal, además de para contar el tiempo, también para la geometría y la trigonometría y, aunque hubo intentos para cambiar esto al sistema decimal, como el intentado en la Revolución Francesa, esos intentos nunca prosperaron por lo que el sistema sexagesimal llegó hasta nuestro días.