¿ Te has parado a pensar por qué los días tienen 24 horas o por qué las horas tienen 60 minutos?


Lo más normal parecería ser que empleásemos el sistema decimal como hacemos en casi todas las medidas que utilizamos. Al fin y al cabo el origen del sistema decimal está en los diez dedos de nuestras manos. De hecho los números que empleamos también se llaman dígitos (del latín digitus = dedo).

Pues bien las horas de un día, los minutos de una hora y los segundos de un minuto parecen venir también de los dedos de nuestras manos. Todo empezó con los sumerios, una civilización que existió hace unos 6 000 años. Esta civilización empleaba un sistema de numeración que tenía el 60 como base, es decir, para poder contar, los sumerios debían de memorizar 60 símbolos distintos (en realidad eran 59 ya que el cero no existía) frente a los 10 que hemos de memorizar nosotros.

¿ Por qué eligieron el 60? Posiblemente porque era un número práctico para, por ejemplo, hacer grupos (el 60 tiene 12 divisores). Además también empleaban sus dedos para contar, aunque no lo hacían igual que nosotros; en sus dedos se fijaban en las tres falanges que tienen cuatro de los cinco dedos de nuestra mano (el pulgar sólo tiene dos falanges y no se usaba en estas cuentas), así en una mano podrían contar hasta 12 y con los 12 de la otra mano harían los 24. Si la cantidad era superior a 24 lo que hacían era usar una mano para contar las cantidades inferiores a 12 y con lo otra mano extender un dedo por cada grupo de 12 completo.

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