Quizás lo que os venga a la cabeza cuando hablamos de textos expositivos sean vuestros libros de texto o los trabajos de investigación que hacéis para clase. Por supuesto que esos textos son un claro ejemplo de textos expositivos, pero estamos rodeados de muchos más.
Para empezar, haremos una pequeña diferenciación entre textos orales y escritos.
Textos expositivos orales:
- Las explicaciones del profesorado en clase.
- Una conferencia.
- Un documental que veis en la televisión, escucháis en la radio o en un pódcast.
Textos expositivos escritos:
- Las explicaciones de los libros de texto.
- Vuestras respuestas en un examen.
- Los trabajos de investigación.
- Los artículos informativos y reportajes.
- Los informes y las memorias.
- Las entradas de los diccionarios y las enciclopedias.
- Las actas de una reunión.
- El curriculum vitae.
- Los ensayos: son textos expositivos literarios en los que un autor nos da su visión sobre un tema (se mezcla, por tanto, objetividad y subjetividad) utilizando un lenguaje literario.
- Los textos instructivos son un tipo especial de texto expositivo. Son aquellos que nos dan instrucciones, es decir, nos explican cómo hacer algo. Los tutoriales informáticos, manuales de instrucciones de cualquier aparato o las recetas de cocina son ejemplos de estos textos.
- Y por supuesto... ¡las guías de viajes como las que haréis!